Un beso y un café

No quiero que me agarres de la mano, ni te sientas obligado a abrazarme. Nos queda un largo tramo por descubrir. Yo solo quiero dormir al lado tuyo, que me despiertes con un beso y un café.

Honestamente no veo necesario que dediques tus domingos a planear cosas conmigo, salí y se libre, tenemos toda la vida para disfrutarnos aunque haya alarmas y las horas sean contadas. No quisiera que dejes nada por mí, no te dejes. Yo sólo quiero un beso tuyo y un café.

Mis días serán iguales con tu compañía o sin tu presencia, nada va a cambiar. Sé que mi andar no altera tu camino, sólo llamame si no querés caminar solo. Que caminar juntos no sea un deber o un compromiso, si vamos a la par que sea con ganas de verdad. No es algo necesario, yo solo quiero despertar con tu beso y tu café.

No quiero fotos colgadas en ninguna pared, las mejores fotos son las que quedan grabadas en la sien. Que haya siempre ganas de salir y ver el sol. Tantas cosas sobran y tantas otras faltan, como tú beso a la mañana y el café sin endulzar.

Quizás dure poco, un día o dos. Habrá que saber ver más allá del fracaso, algunas cosas no tienen que ser. Tal vez dure más de lo planeado y será la recompensa por haber esperado tanto. Nadie sabe sobre estas cosas, pero que lindo poder disfrutarlas. Tener tus besos por la mañana y el café sobre la cama.

Y algunos detalles van a quedarse dando vueltas, aunque nos vayamos por caminos opuestos o decidamos ir juntos. Si se da, hay un camino largo. Y si no, esto es democracia. Pero qué lindo sería tener por muchos días más, tus besos de desayuno.

Puede que nos salga mal, la mayoría de las cosas y eso no significa que estemos destinados a fracasar, tal vez nuestro destino sea no dejar de intentar. No dejemos que esto pase, que no se enfríe el café y no nos falten besos.

Los cuentos lindos están en las películas, esas que no te gustan ver. Seguramente nuestra historia tengas otros matices, quizás termine todo antes de empezar y no hay que dejar de guardar los momentos disfrutados, y hacer lugar a todo lo que vendrá.

No quiero que tengas la obligación de aceptarme, ni yo de quedarme a tu lado. Si se da, hay que aprovecharlo porque de lo contrario tendremos que seguir. Vos sin mis caprichos y yo sin tu humor.



Siempre estoy buscando algo distinto, y esta vez la distinta soy yo. Bajé mis barreras y mis ganas de no ser las dejé de lado, pero si no se da, cada uno sabe para qué lado seguir. Y si se da, espero que nunca me falte tus besos de desayuno y el café sin endulzar.


No hay comentarios:

Publicar un comentario