OPORTUNIDADES

Dicen que las segundas vueltas no sirven, pero que la tercera es la vencida, dicen que quien se equivoca una vez lo vuelve a hacer y quien realmente está arrepentido puede redimirse. Es tan contradictorio todo el tiempo recibir “consejos” de personas que no son uno mismo, mi mente, mis pensamientos, mi yo interior.

No deseo ser el centro de análisis de esas tardes de amigas, ya no. Necesito sumergirme en mi yo interior…en ese que está muchos metros bajo piel y pocas veces se hace notar. Tengo que tener por un segundo una charla conmigo misma y ver que tiene de bueno o malo dar oportunidades a las personas: primera, segunda o tercera… o más.

¿Y si realmente quien pide esa oportunidad está arrepentido? ¿Y si no lo está? ¿Y si esa persona quiere solamente aprovecharse de tu confianza? ¿de tu inocencia? Definitivamente son muchas preguntas para responderme a mí misma, tal vez sean pocas preguntas pero con mucha complejidad, quizás la compleja sea yo…

Mi yo interior, hoy y ahora, en este preciso momento me ruega que de una oportunidad, que seguramente fue sólo un error. Esa pequeña yo que anda deambulando por alguna parte de mi mente me dice que no está tan mal arriesgar una vez más si realmente nos importa esa persona por la cual uno decide apostar una vez más.

Quienes leen esto se preguntarán ¿De quién mierda habla?
DE MI.

Hablo de volver a darme una oportunidad a mí misma, como lo vengo pensando hace mucho pero nunca termino de definir si valió la pena o no, a veces pienso que tengo que darme todas las oportunidades que necesite y otras veces creo que tengo que ponerme límites. La gran parte de la sociedad piensa que dar oportunidades es para un tercero y a veces dar una oportunidad tiene que ver con uno.

Reconciliarse con uno mismo, con el espejo y con los errores y defectos que uno lleva a cuestas y va a llevar siempre. Las oportunidades no se regalan, se ganan, pero creo que todos merecemos darle oportunidad a ese “yo interior” que suplica hacer las cosas bien. Dejar de enamorarse de ojos mentirosos, dejar de meterse en líos sin fin, dejar de hacerse problema por cosas sin solución y demás …

Mirate al espejo, y date cuenta lo que vales y mereces: mil oportunidades. Los demás no, el que se equivocó se puede ir por donde vino y quien no te sumo ¿adivina qué? Si, restó. Date esta oportunidad para vos, para ser feliz y para hacerte feliz a vos mismo. Los demás que se vayan al carajo, al fin y al cabo no hicieron lo que debían para permanecer en tu vida. Valora tu esencia, esa que te permite darte otra oportunidad y decir -BASTA- cuando es necesario.

Querete, querete mucho que quienes merezcan estar en tu vida sabrán entender eso del amor propio y de dar oportunidades, así como vos y como yo, que vamos por la vida regalando oportunidades a quienes no las merecen y nosotras mismas nos señalamos con el dedo cuando tenemos un espejo cerca.

 YA NO, la oportunidad esta vez es para mí y solamente para mí porque nadie más que yo merece una oportunidad en mi propia vida, los demás que pretendan una oportunidad: que se la ganen. Yo me la gano a diario.


2 comentarios:

  1. YA NO, la oportunidad esta vez es para mí y solamente para mí porque nadie más que yo merece una oportunidad en mi propia vida, los demás que pretendan una oportunidad: que se la ganen. Yo me la gano a diario.
    SOS GROSA

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  2. charlar con uno mismo de manera desenfrenada, hasta auto-interrurpise.

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