Que sea lo que vos quieras

Me tocaba a mí ser la mujer que todos querían. Me levanté decidida a sonreírle a la vida, esa vida que tantas veces me dejó de rodillas.

Era mi turno para salir a la calle y hacer que sus miradas queden grabadas en la estela que dejaba mi perfume. Merecía que alguien me mire como si entendiera mi dolor, aunque no lo hiciera.

En el ta-te-ti de la vida me tocó, ahora si, alzar mi mirada y no bajarla ante nadie. Caminar por las calles llenas de almas rotas esperando que del cielo caiga algún zorro sin pelos y sin mañas.

Tenía que dejar de buscar príncipes azules que después de las doce se convierten en sapos. Aunque fuera “buen tipo” si no lo quiero, no puedo permanecer a la fuerza. Necesitaba algo más, alguien que al igual que yo siempre mire más allá. Que permanecer tenga que ver con querer estar, querer ser.

Salí a comerme el mundo, antes que el mundo me consuma a mi. No quería ser reducida a cenizas sin antes arder en el fuego intenso de un gran amor.

Esta vez no lo iba a buscar, sólo iba a dejar que el tiempo ponga cada cosa en su lugar y sé que mi vida era lugar más que indicado para que un hombre hiciera el hueco de su nido.
No quiero ser más espectadora de las películas de comedia romántica, merecía ser la protagonista. Quiero ser protagonista de mi propia historia, que mi nombre sea el principal en la vida de alguien más.

No iba a andar con una lupa buscando debajo de las baldosas un poco de caridad. Merezco amor, amor posta; del bueno y sincero, ese amor que yo tanto di y no fue retribuido. No lo iba a buscar, lo voy a esperar.

Tampoco esperar sentada, no quería estar cómoda, pienso seguir moviéndome hasta que mi cuerpo diga basta. Que venga el que quiera venir y que se vaya el que se tenga que ir. Algún compañero que pueda ir codo a codo va a meterse en mi vida sin pedir permiso y ahí voy a estar con la frente en alto, una sonrisa, ganas de ser y permanecer.

Tengo mi pecho listo, para anidar un gran amor, de película! De esos que se ríen a carcajadas en la calle a pesar de las miradas, de los amores que en cada esquina frenan para besarse, estoy lista. 

Permanezcamos y anidemos, que sea lo que tenga que ser y ojalá que sea amor.