VIVIR

Empezar de nuevo para tratar que sea todo igual pero distinto. Levantase del piso, limpiar el polvo y seguir caminando. Que la vida te vea en el piso y te golpee igual, pero pararse y continuar.

De eso se trata, el día a día, con más o menos caídas pero siempre levantándome para seguir mi camino, seco mis lágrimas me coloco el rimmel y salgo a sonreír como si nada hubiera pasado, aunque la vida me haya cargado treinta kilos extra en mi mochila.

No podré devolver todas las gentilezas que recibo, pero me enorgullece saber que tampoco devuelvo con la misma moneda a quienes buscan verme derrotada. Me miro al espejo y me pregunto si estará bien lo que estoy a punto de hacer: vivir.

Con cada nuevo sol voy improvisando sin saber cómo va a terminar y sonriendo demuestro que puedo más, aunque pueda quebrarme no me rompo. Todas las noches me reinicio y vuelvo totalmente recargada para seguir peleando contra lo que más me pesa: los recuerdos.

Tengo que dejar de atar todo con alambre de una buena vez. Salir y vivir como se debe, dejar de sonreír falsamente y reír en voz alta con quienes son gentiles y con quienes no lo son también. Sacarse la mochila y dejarse abrazar un poco. Recibir una caricia sin salir corriendo.

Empezar de nuevo <> es eso, pararse y pelear contra uno y contra todos para que cuando vuelvas a verte al espejo no dudes ni un segundo que lo mejor está por venir y aunque no siempre sean triunfos estás haciendo lo mejor y más placentero que podés hacer: vivir